¿La televisión ha muerto?

Será que la increíble novedad que surgió durante la primera mitad del siglo pasado y que logró deslumbrar a la humanidad entera, ahora se encuentre en cuidados intensivos. Ha sufrido muerte cerebral y lo único que la mantiene aferrada a un frágil hilo de vida es un respirador artificial, el cual, sus necios y ambiciosos amos, se niegan a desconectar creyendo estúpidamente que un milagro la salvará.

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La revolución tecnológica que se ha dado durante los últimos años, transformó nuestra realidad de manera inimaginable. Tal vez la caja idiota estaba destinada a desaparecer por completo desde el día de su nacimiento. La innovación social que ha impactado nuestros modos de vida, ha permitido que la comunicación entre los seres humanos sea global e inmediata.

Que tal si te dijera que la televisión y el televisor, como idea y como  objeto, no han podido soportar la intensa carga que las nuevas generaciones han mantenido durante la última década. Como idea, la mutación fue drástica, la televisión dejó de ser la mirada de lejos (tele= lejos, visión= ver) y ahora, la red se ha convertido en la mirada de todos y ha ocupado su lugar.. Por su parte el objeto, el televisor, se ha convertido en un mueble obsoleto que adorna las casas de nuestros abuelos (pero con señal digital).

La televisión como concepto nació en 1900 durante el Congreso Internacional de Electricidad de París cuando Constantin Perskyi lo utilizó por primera vez. En palabras del científico ruso, la televisión es un sistema para la transmisión y recepción de imágenes en movimiento y sonido a distancia y la transmisión puede ser hecha a través de ondas de radio, por cable o por satélite.

Como podemos ver la base de la idea original era la transmisión en tiempo real de información codificada en un lenguaje audiovisual. Entonces lo único que mantiene vivo aquel sistema arcaico de telecomunicación son los noticiarios, los programas de revista  y los eventos deportivos.

Y ¿qué pasa con el streaming?

Es un medio de transimisón que no es televisión y que cada vez se ocupa más, gracias a la internet. Además, fue tan profunda la metamorfosis que los medios masivos sufrieron, que ahora existen los prosumers. Ellos son quienes controlan la web.

Si bien la gente sigue consumiendo aquel tipo de contenido soso e insoportable (Loret de mOla y el ticher, ventaneando y hoy), lo hace de una manera totalmente distinta. Existe una discontinuidad. Lo que era, dejó de ser. El boom que hemos experimentado a partir del nacimiento de la internet aceleró la producción de hardware de una manera nunca antes vista y esto inundó las calles del mundo entero con pequeños dispositivos inteligentes en donde el usuario o “videovidente” (prosumer), elige lo que quiere ver, en el momento que más lo prefiera y en donde él lo quiera. Las nuevas herramientas y sus formas de acción han forjado un nuevo paradigma.

El nuevo paradigma indica que ahora todo sucede en la “pantalla”, ya no en el “televisor”, el cual funcionaba solamente cuando el programa favorito era transmitido. Ahora, nuestras pantallas funcionan todo el tiempo, nos mantienen informados, entretenidos y no solamente eso, sino conectados al flujo constante de información social que se produce de segundo a segundo en este siglo XXI.

La muerte es dialéctica, al dejar de existir el significado, el significante deja también de existir. Al morir la televisión, el televisor se convierte en un objeto tambiénmuerto.

Además, ahora, el medio le pertenece a la gente. Antes, ser dueño de un canal de televisión significaba que previamente a ello deberías de tener grandes cantidades acumuladas de dinero para poder invertir en el costoso del equipo de transmisión, en el costo de las instalaciones como los estudios y pagarle, por supuesto, a tu equipo de trabajo, camarógrafos, decoradores, técnicos eléctricos, actores o conductores, directores, productores, escritores y cuantos más se les ocurran.

Hoy, la situación es muy distinta. Si bien el canal le pertenece a grandes corporaciones como es el caso de Youtube y Google, no podemos negar que son los usuarios los verdaderos poseedores de los medios de producción. Debido a los cambios en las técnicas de producción y la accesibilidad de ellos a la gente común, este nuevo campo de interacción e integración social, genera también nuevas clases sociales. Nuevos “burgeses menores” (youtubers y otros), que saturan la deep web de información y que han encontrado su nicho.

Las formas y los medios para comunicarnos se han transformado a lo largo de la historia y una cosa es segura; lo seguirán haciendo.

La evolución social está marcada por sucesos clave que la han transformado a lo largo de la historia. El lenguaje palabra, la agricultura y el sedentarismo, la escritura, la imprenta y el descubrimiento de américa (ambos sucedidos en el mismo año de 1492), la radio, la fotografía, el cine, la televisión, los videojuegos, el internet. La mayoría está relacionada con cambios en el sistema e la comunicación social.

Desde los años setentas, cuando nació la primera consola árcade de videojuegos, los medios son interactivos. El nuevo usuario/televidente/videojugador/youtuber fue capaz por primera vez en la historia de controlar completamente lo que sucedía en el televisor. Según Óliver Pérez, en su significación del videojuego, durante el estreno de Pong en Andy Capp´s, la gente preguntaba que desde qué cadena de televisión se estaba transmitiendo aquella señal.

El impacto de las tecnologías revolucionó a la sociedad y la transformó, ahora el medio es interactivo y nosotros decidimos que dirección toma. La televisión puede, o no, estar muerta, en realidad no me interesa. Prefiero indagar las maravillas que promete la narrativa interactiva que me ofrecen los nuevos medios.

¿La televisión ha muerto?

En el nido de los Strigoi.

Strigoi

Durante gran parte del día la nieve cayó de manera ligera, como si no tuviera prisa, pero cuando el sol se acercó al ocaso, el viento intensificó su fuerza y la tenue nevada poco a poco se transformó en una recia tormenta. El cochero trató de animar a los caballos con un golpe de riendas pero los animales estaban agotados, las escarpadas colinas de pronunciadas pendientes habían consumido todas sus fuerzas y el vahó salía de sus fosas nasales con desesperación.

Lentamente el astro rey había comenzado su descenso a los dominios de Hades, el sol estaba por desaparecer detrás del horizonte y en pocos minutos la oscuridad nos cubriría con su oscuro manto. La gente del pueblo nos advirtió sobre los peligros que podríamos correr en caso de quedar sin resguardo durante la noche, seguramente moriríamos congelados o devorados por las bestias del bosque. La angustia comenzaba a carcomer mi voluntad y a tomar el control de mis actos cuando, en ese preciso momento, entre la espesa tormenta y encajado entre las filosas piedras de la cumbre, apareció la torre más alta del Castillo Poenari.

Hacía años que me encontraba investigando el proceso mediante el cual el alma humana abandona el cuerpo después de la muerte. Había viajado por los cinco continentes tratando de encontrar los secretos prohibidos, aprendiendo las artes ocultas de todas las religiones más antiguas del mundo, y sin embargo, continuaba sin acercarme en los más mínimo a la esencia de la verdad absoluta.

Cuando lo conocí me encontraba en Egipto preparando mi regreso a Londres. Yo bebía café en el Jan el-Jalili, la antigua zona de comercio en El Cairo, cuando su extraña y oscura figura, desconocida por mi hasta ese momento, se sentó en mi mesa justo enfrente de mi persona. Ha de ser una equivocación, fue lo primero que pensé, pero de inmediato sus ojos vacíos se clavaron en los míos y me dijo: sé lo que estás buscando y yo te lo puedo mostrar. Una ráfaga de heladas emociones corrió por mi espina dorsal en ese instante y no supe que decir, él se puso de pie, pagó la cuenta con una moneda de oro y me indicó que lo siguiera.

Después de ese primer encuentro olvidé por completo mi regreso a Inglaterra. Al caer la tarde de ese mismo día sarpamos juntos con destino a Costantinopla, él mismo me solicitó que lo acompañara de regreso para que pudiera mostrarme sus secretos. Nos embarcamos en un pequeño bote de su propiedad y navegamos las aguas del Mediterráneo durante toda la noche. La tripulación de la pequeña embarcación consistía de un viejo y tuerto capitán chipriota, cinco marineros angoleños esclavizados, y el mayordomo, un elegante y bello joven serbio.

Pasado el primer amanecer atracamos en la isla de Rodas. Los días los pasábamos en tierra y al ocultarse el sol navegábamos para poder tener el viento a favor. El navío surcó, durante cuatro noches más, entre los archipiélagos griegos y todas las madrugadas hicimos tierra en diferentes puertos. Kefalos, Kirykos, Cesme y Mitiline fueron nuestros resguardos durante nuestra travesía por el Egeo. Durante la sexta noche cruzamos los Dardanelos y nos adentramos en el mar de Mármara. Justo al séptimo amanecer arribamos a nuestro destino, la gran Constantinopla.

La antigua Bizancio, el centro de comercio más importante del Imperio Romano de Occidente, nos recibió como siempre con su agitado tránsito. Por ser un punto clave para la reconquista de las tierras santas, seguía siendo estratégico para los intereses cruzados de la Santa Sede. Esa era la única razón del porqué, a pesar de la caída de Jerusalén, todavía se podía ver a algunos Templarios caminar por las calles aledañas al Gran Bazar. Hacía poco más de nueve años que Miguel VIII había arrebatado el control del puerto de las garras del Imperio Latino y al antiguo emperador Juan IV le arrancó los ojos y lo desterró. Dicen los rumores que todavía se puede encontrar con el ciego deambulando por las tierras aledañas.

Cuando hicimos tierra bajé del navío de un brinco, mi anfitrión me indicó que saldríamos en un par de horas, tenía tiempo de beber una tasa de café. Después de mi amarga infusión caminé hasta la gran catedral, por un momento me perdí entra las miles de personas que se arremolinaban en el atrio de la Santa Sofía para escuchar las últimas noticias provenientes desde África: el rey de Francia, Luis IX, había fallecido en su intento por convertir al Emir Moamé al cristianismo. En ese momento, yo no lo sabía pero, la novena cruzada estaba por comenzar. Cuando me percaté de la hora volví corriendo a los muelles y me enteré que mi más reciente amigo había decidido, por circunstancias desconocidas, adelantar su regreso al principado de Valaquia.

CONTINUARÁ…

 

En el nido de los Strigoi.

No hay contingencia, es el Popocatépetl.

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El milenario volcán está calentando a la Ciudad de México.

Don Goyo ha decidido hacer de las suyas y entró en actividad en las últimas horas. La contingencia ambiental que se presenta debido a la alta presencia de agentes contaminantes en el aire, es debido a la actividad intensa de este volcán. El Centro Nacional de Prevención de Desastres está en operaciones para evacuar lo más pronto posible a la mayor cantidad de la población. Una erupción es inminente. Probablemente la mayor que se haya visto en la historia del planeta.

No hay contingencia, es el Popocatépetl.

El día que conocí a David Bowie o cómo sucedió mi primer encuentro con Ziggy Stardust

Corría el año de 1961, era el medio día y todo indicaba que sería otra calurosa tarde de verano. Yo me disponía a refrescarme bebiendo un vaso de limonada mientras disfrutaba mis últimas horas de soledad leyendo las primeras páginas de La Agonía y el Éxtasis. Me senté en mi viejo sillón, herencia de mi padre, ubicado a un lado de la ventana, lo que me permitía echar un ojo de vez en cuando a la clásica vista de los suburbios londinenses que tanto me gusta.

La novela comenzaba así: estaba sentado ante un espejo dibujando su propio rostro: las enjutas mejillas, los altos pómulos, la amplia y achatada frente, y las orejas, colocadas demasiado atrás en la cabeza, mientras los oscuros cabellos caían hacia adelante, sobre los ojos color ámbar de pesados párpados.

Mencioné que en ese momento me disponía a disfrutar de mis últimas horas de soledad debido a que mi adorable esposa, Magy, regresaría a casa a las cinco en punto. Ella era maestra de secundaria en una pequeña escuela ubicada a unas cuantas cuadras de nuestro nuevo hogar, yo estaba medio desempleado. Hace un año nos habíamos mudado desde Birmingham, precisamente porque ella había conseguido aquel trabajo tan soñado, y lo único que yo había conseguido hasta ese momento era hacerme cargo de un curso sabatino de música en el Community Centre de Bromley. Recuerdo muy bien que en ese entonces mi sueño era ser uno de los primeros violines de la orquesta sinfónica de Londres.

En uno de los rincones, un hombre mezclaba colores en un mortero. En las paredes se veían cartones pintados de frescos ya terminados: La última cena, para la iglesia de Todos los Santos, y La llamada de los primeros apóstoles, para la Capilla Sixtina de Roma. Continuaba el texto.

En ese momento no imaginé la sorpresa que me llevaría un año después, cuando sonó el teléfono y me informaron que mi audición había sido un éxito y que el director Monteux quería verme de inmediato. Esa noche Magy y yo celebramos con unos deliciosos riñones de cordero al jerez y bebiendo champagne de la buena. En fin, regresando a aquel verano del 61, mi atención había sido completamente absorbida por los escritos de Irving Stone y las peripecias de Michelangelo, por lo que no me percaté de la presencia de mi esposa hasta que tocó por detrás mi hombro izquierdo.

Al pasar frente a la casa del poeta Dante Alighieri y la pétrea iglesia de la Abadía, Miguel Ángel experimentó la sensación de recorrer una galería de arte, pues los toscanos tratan la piedra con la ternura que todo amante reserva para su amada.

El sobre salto aceleró mi corazón, Magy se disculpó por el susto que me había hecho pasar y después de servirse un vaso de limonada me dio la terrible noticia, recuerdo sus palabras como si hubieran salido de su boca ayer: uno de mis alumnos está interesado en adquirir los conocimientos musicales básicos y vendrá más tarde para unas clases particulares, dijo. Yo palidecí al instante, uno de los muchos adolescentes de su colegio, ¿entraría a mi casa para aprender música?… de inmediato exigí una explicación, ella sabía lo mucho que detestaba la idea de dar clases particulares. Lo único que dijo fue: romper la rutina nos hará bien a los dos.

El propósito de la pintura, explicó Mainardi al flamante aprendiz, es ser decorativa, dar vida pictórica a las historias que ilustra, hacer feliz a la gente, aunque sea con los tristes cuadros del martirio de los santos. Recuerda siempre esto y te convertirás en un pintor de éxito.

Como es costumbre en mi país, a las cinco de la tarde es la hora del té, así, que mientras Magy dejaba sus cosas en el estudio, me resigné a tener un intruso en mi hogar y serví los bocadillos de salmón y pepino. Mi esposa y yo salimos al jardín a beber nuestra infusión de té negro, a mi me gustaba intenso y con una nube de leche, a ella solo. Divagamos por unos momentos en como sería nuestra vida si siguiéramos en Birmingham, o como sería si yo hubiera aceptado el trabajo de concertista de cámara en Liverpool, en las dos ocasiones vivir en Londres resultó mucho mejor. Entonces el timbre de la puerta nos regresó al momento presente, Magy miró su reloj y dijo: son las seis, ya llegó.

En el estudio de Ghirlandaio no se seguía un método ortodoxo de enseñanza. Su filosofía básica estaba expresada en una placa colgada de la pared: “La guía perfecta es la naturaleza. Continúa sin tregua dibujando algo todos los días“.

La hora marcada había llegado y no podía hacer nada para evitarlo. Atravesé la cocina y caminé por el pasillo hasta la puerta aguantando las náuseas que me provocaba la simple idea de tratar de enseñar música a un adolescente. En el centro comunitario indiqué claramente que sólo trabajaría con personas mayores y ellos accedieron, ¿por qué no hizo lo mismo Magy? ¿por qué tenía que abrir esa puerta en lugar de salir corriendo por la salida trasera? ¿porque no había aceptado ese estúpido trabajo en Liverpool y así haber evitado ese encuentro tan indeseado? ¿por qué no puedo irme a marte y olvidarme de este adolescente desconocido?

David Bowie

A Miguel Ángel aquel desfile le pareció interminable. Nunca le habían gustado aquellas escenas bíblicas, y quería irse. Granacci insistió en que se quedasen hasta el final. Cuando comenzaba la misa mayor en el Duomo, un boloñés fue sorprendido mientras robaba a uno de los fieles

Tomé aire profundamente y después de soltarlo abrí la puerta de golpe. Ahí estaban, su madre y él, un rubio y delgado imbécil vestido con su ridículo uniforme del colegio Ravens Wood, con un absurdo saxofón alto de plástico en la mano y un par de discos de Charles Mingus y John Coltrane bajo el brazo. Vuelvo a las ocho, dijo su madre, ok, le contesté. La mujer se dio media vuelta y se alejó dejando a su vástago bajo mi tutela, yo la vi partir con sobrado dolor y un temor aferrado. Él me miró fijamente y me preguntó que en qué estaba pensando, lo miré de igual manera y le contesté que me causaba mucha curiosidad saber si había vida en Marte, solo se encogió de hombros y entró sin pedir permiso.

El día que conocí a David Bowie o cómo sucedió mi primer encuentro con Ziggy Stardust

Confesiones de un sicario

Nos tienen rodeados, eso fue lo primero que dijo el Chapo con la tranquilidad que lo caracterizaba siempre. Teníamos casi dos horas en completo silencio, encerrados en la diminuta y cutre habitación de aquella pocilga que habíamos ocupado como casa de seguridad. Ahí habíamos acordado  reunirnos con el Cholo, lugarteniente encargado de la seguridad del jefe y de retomar el control de Los Mochis. Entonces el patrón volvió a mirar sigiloso por el resquicio que había entre la cortina y la ventana de la habitación. Ahí están, dijo, aunque no los veo, los siento a los hijos de la chingada.

EL CHAPO

Hace casi seis meses que el patrón se había fugado del penal del Altiplano, al menos eso dicen, la verdad yo no sé que fue lo que sucedió, solo sé que un día estaba en la cárcel y al otro en su rancho Los Pollos. Ese día me llamaron muy tarde por la noche para reunirme con él, a primera hora del día siguiente llegué y presenté mis respetos, de inmediato me asignaron mis nuevas tareas (yo siempre me había hecho cargo de administrar las 500 hectáreas de amapola), ahora me tocaba cuidar las espaldas del patrón y mantenerlo en constante movimiento. La reunión duró dos minutos y medio, después de eso subimos a una camioneta Hummer negra blindada y salimos chillando llanta.

Yo confiaba en el sexto sentido del patrón, un cabrón que se fuga dos veces de penales de alta seguridad debe de saber algo que el resto de nosotros no, si él decía que ahí estaban, ahí estaban. A las cuatro de la madrugada se escuchó el primer tiro, él continuaba asomado por la ventana, me volteó a ver y sus ojos tranquilos se clavaron en los míos, te lo dije, murmuró mientras se ponía de pie. Una marejada de detonaciones le siguieron al eco de la primera, el escuadrón de sicarios repartidos alrededor de la zona defenderían el bastión, pero no por mucho tiempo y el Chapo lo sabía.

Los días siguientes de haberme presentado en el rancho no paramos de rodar de pueblo en pueblo, yo que comencé mi carrera como sicario de poca monta nunca imaginé compartir coche con el jefe, mucho menos estar a cargo de su seguridad personal, pero ahí andaba, de arriba a abajo por la sierra de Sinaloa escoltando al Chapo Guzmán. No paramos hasta el vigésimo día, lo hicimos en Mazatlán, en la torre Miramar, guardamos la troca en el estacionamiento subterráneo y subimos al departamento 401, ahí ya nos esperaba el Cholo y unos pinches gringos que según le habían conseguido al patrón unos misiles antiaéreos y antitanques.

EL CHAPO 4

Cogí mi fusil AR-15 y salí detrás del Chapo, la balacera había subido de intensidad y se escuchaba recio, caminamos por los pasillos estrechos de la pequeña construcción. La cosa se estaba poniendo color de hormiga allá afuera y mis nervios comenzaban a traicionarme, las rodillas me temblaban un poco y eso dificultaba mi andar, pero al jefe no se le movía ni un pelo. Este cabrón tiene huevos, pensé mientras seguí sus pasos hasta el callejón de servicio, ahí encontramos al Cholo, venía corriendo, ahí vienen, dijo agitado, ahí vienen los pinches marinos.

Después de ver a los gringos aquellos y cerrar el trato, nos quedamos un par de días más en el departamento del Miramar. En una ocasión los hijos del patrón fueron a visitarlo, hablaron sobre el reforzamiento de las rutas comerciales de Los Remedios a Nogales, porque los chamacos, Joaquin y el Quiqe, habían flaqueado últimamente, eso es lo que pasa cuando uno es junior hijo de papi, después pedimos unos callos de hacha y unas cheves. Al día siguiente nos encontramos con El Bravo en la pista y volamos a Los Cabos.

Cuando el jefe escuchó de la voz del Cholo que los marinos ya estaban ahí apuró el paso, ya teníamos la ruta bien definida, corrimos al fondo del callejón y por una coladera que ya teníamos abierta nos metimos al drenaje. El patrón y el Cholo iban por delante, yo cuidando la retaguardia, y aunque el ambiente olía de manera penetrante a mierda seguimos adelante hasta la intersección marcada, caminamos un par de kilómetros más por aquel laberinto oscuro, el Chapo conocía esos túneles como la palma de su mano.

En Los Cabos nos quedamos un mes, después manejamos a La Paz y de ahí volamos a San Diego, el patrón vio a sus gemelitas y a su vieja la Emma Coronel, después de unos días anduvimos seis horas y media por carretera hasta Tucson, Arizona, ahí dormimos un par de noches mientras el patrón arreglaba unos asuntos. Regresamos a México por Nogales, esa es la parte menos vigilada de toda la frontera, pasamos la ciudad como si nada, anduvimos una cuatro horas más por terrasería hasta La Compañía, ahí nos esperaba el licenciado Dámaso López y una Cessna café con líneas verdes, entonces volamos de vuelta a Sinaloa.

EL CHAPO 2

Cuando salimos del otro lado de la coladera los tres apestábamos a aguas negras y ya era pasado el medio día, estábamos cerca del hospital Fátima, los agentes federales nos pisaban los talones. Un pendejo esperaba el siga en el semáforo más cercano, me le paré enfrente apuntando con mi fusil mientras el patrón se subió por lado del copiloto y el Cholo lo bajó, yo me trepé por atrás. Agarra hacia Navojoa, dijo el patrón, y arrancamos durísimo por la López Mateos. En el cruce con la autopista los ojetes marinos nos cerraron el paso, la reacción inmediata fue el volantazo y no nos quedó de otra que entrar directo al motel de quinta para enamorados que se encuentra a la salida de la ciudad.

Aquella vez el Cessna aterrizó muy cerca de Culiacán, al parecer las cosas se habían relajado bastante porque el patrón decidió quedarse en su casa por un buen rato, estuvimos ahí algunos meses, todo el mundo lo sabía. Un día por la noche llegaron unos productores de cine y se sentaron a hablar con el jefe durante horas, hasta se tomaron la foto. Al día siguiente el patrón comió con el Gobernador y después recibió una llamada de Caro Quintero, acordaron una cita en Los Mochis, según que los Beltrán querían ceder la plaza, el Chapo dudó por un momento, pero salimos al día siguiente y nos encerramos durante días en la pocilga donde todo esto comenzó.

Entramos derrapando, el jefe y El Cholo se bajaron y corrieron al interior del maldito motel, yo descendí del vehículo y lo primero que hice fue abrir fuego en contra de los Federales que venían detrás de nosotros, todos ellos retrocedieron y entonces me sentí poderoso, yo solo contra la Armada de México, detone una tras otra mis municiones, por cada casquillo percutido mi ego crecía y crecía hasta que se terminó el parque. Entonces un hijo de puta uniformado salió por detrás de los arbustos y detonó dos proyectiles, el primero impactó mi rodilla derecha, cuando caí de cuclillas todo terminó con el segundo impacto directo a mi maldita frente. Todo lo que sigue es historia.

EL CHAPO 3

Este fue un ejercicio de narrativa emergente.

Confesiones de un sicario

Her Story, una buena historia es fundamental

El videojuego ganó el Game Award a mejor narrativa.

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Her Story narra la historia de Hannah Smith (Viva Seifert) y el misterioso asesinato de su esposo, el jugador tiene que analizar una serie de grabaciones donde la mujer es interrogada por detectives y deberá encontrar las palabras claves que le ayudarán a resolver el intricado caso.

El título fue escrito y dirigido por Sam Barlow (Silent Hill: Origins y Silent Hill: Shattered Memories) quien se aventuró en esta empresa debido a que no había encontrado un verdadero juego de detectives que lo hiciera sentirse realmente uno de ellos.

Si bien la narrativa es una parte fundamental de este tipo de juegos denominados películas interactivas (movie games), creo que la historia es algo fundamental para que cualquier videojuego tenga éxito, piensen por un momento en su juego favorito y encontrarán, sin duda, una historia bien armada detrás de él.

Cuando digo que detrás de todo juego exitoso encontrarán una buena historia bien estructurada no me refiero al grado de complejidad de la misma, pueden existir historias tan básicas como Pac-Man o Mario Bros, o tan elaboradas como Heavy Rain o Her Story, lo que quiero decir con una historia bien armada es que todos los elementos del universo específico interactúen de manera armónica y sean utilizados de la manera correcta.

No hay que olvidar que los videojuegos, más allá de su carácter lúdico, son un producto audiovisual y por esta razón todo diseñador debe de tener, por lo menos, conocimientos básicos de este lenguaje y de los elementos narrativos que le servirán como herramientas para conseguir un videojuego de calidad.

Her Story, una buena historia es fundamental

Xenoblade X, profunda ciencia ficción

El título saldrá a la venta el próximo viernes 4 de diciembre.

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Xenoblade Chronicles es la nueva entrega ARPG de la metaserie de ciencia ficción japonesa Xeno (Xenogears, Xenosaga y Xenoblade) creada por Tetsuya Takahashi y desarrollada por Monolith Soft para Nintendo.

Es un juego basado en la exploración por un mundo abierto y narra la historia de los pocos sobrevivientes que lograron escapar de la destrucción de la Tierra por los Ganglion, una raza alienígena que seguirá tus pasos hasta el planeta Mira, en donde tendrás que defender el último bastión de la humanidad: “New Los Angeles”.

El título ya fue lanzado en Japón el pasado 29 de abril y se convirtió en el tercer lugar de ventas durante la primera semana con 85 mil copias físicas, además, para mayo se había convertido en el juego más descargado de Japón.

En lo personal, muero por jugarlo.

Xenoblade X, profunda ciencia ficción